Abril 2009 – Daniel Calvo
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Expendiente 17.321- Pasaje Escolar Gratuito – Federico Tinoco Carmona

Hace aproximadamente un año
25/4/08) el abogado Juan José Echeverría Alfaro en su artículo “Designando al vicepresidente” se anticipaba con sapiencia descifrando el escenario que se podría experimentar de cara al 1° de mayo del 2009,
en lo que prácticamente ha resultado una lectura inequívoca del panorama político a unos días de celebrarse dicha designación.

En aquella oportunidad,
se contemplaban algunos elementos de forma general que podrían ser el condimento en la elección de un nuevo directorio legislativo, entre ellos: la inexistencia de un G-38 traducido en un grupo importante de legisladores unidos en torno a una agenda que impulsar; una decreciente influencia del poder ejecutivo en la designación comparado con legislaturas anteriores; y la escarnecida lucha entre precandidatos en la búsqueda de ganar la candidatura de su partido, principalmente en la bancada oficialista, la cual se encuentra dividida entre arayistas, lauristas, indecisos y el caso neutral de Francisco Antonio Pacheco por ocupar también el cargo de presidente del Partido Liberación Nacional, lo cual puede ser un factor que puede actuar tanto a favor como en contra.

Aunado a lo anterior, se deben añadir nuevos elementos, éstos más humanos que políticos, pero no por ello menos importantes, al ser el ejercicio de la presidencia del Congreso una actividad de convivencia entre pares, en la cual simpatías personales, celos profesionales, resentimientos y animadversiones entre otras sandeces pueden jugar un rol fundamental en la primera de las sesiones del primero de mayo, en el cual, en el peor de los casos, se podría convertir en un “mayo negro”.

Don Francisco Antonio Pacheco no la tendrá fácil para hacer historia este venidero 1° de mayo, al buscar convertirse en el primer costarricense en ocupar cuatro veces de manera ininterrumpida la presidencia de la Asamblea Legislativa, deberá negociar no sólo a lo interno de su agrupación su candidatura con otros aspirantes potenciales a la presidencia del Congreso, como las diputadas Ofelia Taitelbaum, Maureen Ballestero y el diputado José Luis Valenciano — ex presidente de la Asamblea Legislativa, 1988–1989 —; sino con otras bancadas entre ellas el ML y el PUSC, donde diputados que las componen ya han expresado su disconformidad en la forma que dirige el debate el actual presidente legislativo.

Nada se puede presagiar con certeza para este 1° de mayo, el cual será uno de los más importantes de nuestra historia, como se vaticinó meses atrás, tanto por la posibilidad de la elección de Don Francisco Antonio Pacheco como por la latente posibilidad de un “mayo negro”.

Hace aproximadamente un año
25/4/08) el abogado Juan José Echeverría Alfaro en su artículo “Designando al vicepresidente” se anticipaba con sapiencia descifrando el escenario que se podría experimentar de cara al 1° de mayo del 2009,
en lo que prácticamente ha resultado una lectura inequívoca del panorama político a unos días de celebrarse dicha designación.

En aquella oportunidad, se contemplaban algunos elementos de forma general que podrían ser el condimento en la elección de un nuevo directorio legislativo, entre ellos: la inexistencia de un G-38 traducido en un grupo importante de legisladores unidos en torno a una agenda que impulsar; una decreciente influencia del poder ejecutivo en la designación comparado con legislaturas anteriores; y la escarnecida lucha entre precandidatos en la búsqueda de ganar la candidatura de su partido, principalmente en la bancada oficialista, la cual se encuentra dividida entre arayistas, lauristas, indecisos y el caso neutral de Francisco Antonio Pacheco por ocupar también el cargo de presidente del Partido Liberación Nacional, lo cual puede ser un factor que puede actuar tanto a favor como en contra.

Aunado a lo anterior, se deben añadir nuevos elementos, éstos más humanos que políticos, pero no por ello menos importantes, al ser el ejercicio de la presidencia del Congreso una actividad de convivencia entre pares, en la cual simpatías personales, celos profesionales, resentimientos y animadversiones entre otras sandeces pueden jugar un rol fundamental en la primera de las sesiones del primero de mayo, en el cual, en el peor de los casos, se podría convertir en un “mayo negro”.

Don Francisco Antonio Pacheco no la tendrá fácil para hacer historia este venidero 1° de mayo, al buscar convertirse en el primer costarricense en ocupar cuatro veces de manera ininterrumpida la presidencia de la Asamblea Legislativa, deberá negociar no sólo a lo interno de su agrupación su candidatura con otros aspirantes potenciales a la presidencia del Congreso, como las diputadas Ofelia Taitelbaum, Maureen Ballestero y el diputado José Luis Valenciano — ex presidente de la Asamblea Legislativa, 1988–1989 —; sino con otras bancadas entre ellas el ML y el PUSC, donde diputados que las componen ya han expresado su disconformidad en la forma que dirige el debate el actual presidente legislativo.

Nada se puede presagiar con certeza para este 1° de mayo, el cual será uno de los más importantes de nuestra historia, como se vaticinó meses atrás, tanto por la posibilidad de la elección de Don Francisco Antonio Pacheco como por la latente posibilidad de un “mayo negro”.

No es la injusticia la finalidad de este escrito,
ni la desvalorización de los logros de mi Alma Mater de la cual podría escribir ríos de tinta sobre su prestigio y su gloria,
pero frecuentemente me invade el temor de que estos ríos dentro de unos años tornen su cauce en riachuelos, por lo que me veo obligado a señalar algunos lunares que pueden degenerar en cancerígenos.

En reiteradas ocasiones durante mi periodo como estudiante, me he preguntando ¿Será la mala suerte compañera inseparable en mi elección de horarios que azarosamente me designa pésimos profesores, o la calidad de la educación en la UCR parece marchar en notorio detrimento? La suerte coincidente de varios amigos y allegados, me ha sugerido una posible fatídica respuesta, la cual considero, al igual que las autoridades de ese centro académico, me he negado a aceptar.

Comparto algunas experiencias personales que invitan a reflexionar sobre la calidad de la educación en la UCR, en tres áreas puntuales:

Profesores. En tiempos de la discusión del referéndum, tuve el infortunio de cruzarme con un profesor que sostenía la hipótesis de que sólo podían existir dos actitudes posibles ante el TLC: a) Los que se manifestaban en contra a dicho acuerdo, y b) Los que se encontraban equivocados y/o manipulados de manera perversa para ser sutilmente conducidos a la equivocación. ¡Vaya exquisitez de tolerancia y ejemplo! Si el objetivo primordial de la educación superior que adopta el nombre de Universidad precisamente por la universalidad de las ideas que de sus estudiantes surjan para enfrentarse en un sano debate ha quedado sepultado bajo el déspota designio de una opinión personal.

Estudiantes. La insensatez y la insolencia de los años mozos que por lo general acompaña a algunos de los que abarrotan las aulas universitarias, se imponen al espíritu crítico y propositivo que debería de reinar en un centro académico, algunos desperdician años entre la calle de la amargura, el pretil y entre protestas contra el sistema capitalista, el cual les ofrecerá trabajo en el lustro en el que decidan graduarse.

Administrativos. Cuando estudiantes opinan que la oficina de Registro es el instrumento de tortura más refinado inventado por el ser humano, no hay mucho más que decir. Cada visita representa una prueba de la tolerancia y la paciencia ante la realización de cualquier diligencia.

Sobran los ejemplos para ilustrar estas 3 áreas, desde una burocracia excesiva para realizar el mínimo tramite, ausencias injustificadas y reiteradas de los profesores, hasta estudiantes fuera del dominio de sus sentidos durante las clases, entre muchos otros.

Estos por mencionar pocos, son indicativos que nuestra educación superior no marcha bien, antes de analizar quien es el más culpable o endilgarle la culpa al gobierno por el porcentaje que destina a la educación, mucho se debería reflexionar hacia lo interno en estas tres importantes áreas, pues de la calidad de la educación todos somos responsables.

No es la injusticia la finalidad de este escrito,
ni la desvalorización de los logros de mi Alma Mater de la cual podría escribir ríos de tinta sobre su prestigio y su gloria, pero frecuentemente me invade el temor de que estos ríos dentro de unos años tornen su cauce en riachuelos, por lo que me veo obligado a señalar algunos lunares que pueden degenerar en cancerígenos.

En reiteradas ocasiones durante mi periodo como estudiante, me he preguntando ¿Será la mala suerte compañera inseparable en mi elección de horarios que azarosamente me designa pésimos profesores, o la calidad de la educación en la UCR parece marchar en notorio detrimento? La suerte coincidente de varios amigos y allegados, me ha sugerido una posible fatídica respuesta, la cual considero, al igual que las autoridades de ese centro académico, me he negado a aceptar.

Comparto algunas experiencias personales que invitan a reflexionar sobre la calidad de la educación en la UCR, en tres áreas puntuales:

Profesores. En tiempos de la discusión del referéndum, tuve el infortunio de cruzarme con un profesor que sostenía la hipótesis de que sólo podían existir dos actitudes posibles ante el TLC: a) Los que se manifestaban en contra a dicho acuerdo, y b) Los que se encontraban equivocados y/o manipulados de manera perversa para ser sutilmente conducidos a la equivocación. ¡Vaya exquisitez de tolerancia y ejemplo! Si el objetivo primordial de la educación superior que adopta el nombre de Universidad precisamente por la universalidad de las ideas que de sus estudiantes surjan para enfrentarse en un sano debate ha quedado sepultado bajo el déspota designio de una opinión personal.

Estudiantes. La insensatez y la insolencia de los años mozos que por lo general acompaña a algunos de los que abarrotan las aulas universitarias, se imponen al espíritu crítico y propositivo que debería de reinar en un centro académico, algunos desperdician años entre la calle de la amargura, el pretil y entre protestas contra el sistema capitalista, el cual les ofrecerá trabajo en el lustro en el que decidan graduarse.

Administrativos. Cuando estudiantes opinan que la oficina de Registro es el instrumento de tortura más refinado inventado por el ser humano, no hay mucho más que decir. Cada visita representa una prueba de la tolerancia y la paciencia ante la realización de cualquier diligencia.

Sobran los ejemplos para ilustrar estas 3 áreas, desde una burocracia excesiva para realizar el mínimo tramite, ausencias injustificadas y reiteradas de los profesores, hasta estudiantes fuera del dominio de sus sentidos durante las clases, entre muchos otros.

Estos por mencionar pocos, son indicativos que nuestra educación superior no marcha bien, antes de analizar quien es el más culpable o endilgarle la culpa al gobierno por el porcentaje que destina a la educación, mucho se debería reflexionar hacia lo interno en estas tres importantes áreas, pues de la calidad de la educación todos somos responsables.

Publicado en la Nación el 21/04/2009. Ver aquí

Publicado en la Revista Democracia Digital Diario del 22 al 29 de abril del 2009.

9 Responses to “La calidad de la educación de la UCR.”

  1. Marcial Cambronero

    Completamente de acuerdo. Como dicen es fácil ver la basura en el ojo del que tienes enfrente y no la viga en el ojo propio. Seria positivo ver un cambio de mentalidad, mas positivismo (científico) mas información y menos ideología.

  2. Adrian Naranjo

    Además del uso injustificado e innecesario de recursos económicos en cosas tan vanas como un girasol gigante, mientras hacen falta rampas para sillas de ruedas y ascensores en todos los edificios… Ah y los 4 meses al año que tenemos libres, entre los festejos universitarios y vacaciones alargadas por el exceso de burocracia…

  3. Roberto

    Tuve que soportar al igual que Daniel profesores con una mentalidad totalmente opuesta a la que debería imperar en un aula universitaria. Profesores incapaces de pensar o analizar ideas o planteamientos diferentes, ya sea por su decisión a no a pensar en ellos, o por su incapacidad para comprenderlos…

    Aunque debo admitir que estos profesores eran más la excepción que la norma

    Totalmente de acuerdo, registro es el instrumento de tortura más refinado, especialemte si uno trabaja

  4. Daniel Calvo

    Buenas Gente

    Gracias por sus comentarios, sin duda son cosas que merecen la reflexión. Aclaro que no me opongo a subir el presupuesto en educación al 8%, pero sí que antes de eso debe mirarse en lo señalado en el artículo.

    Agradezco a Roberto, por su primer comentario en el blog, a pesar de ser un asiduo seguidor del boletín electrónico.

    Saludos

  5. GAlcidesS

    No diré mucho, solamente le manifiesto mi “concordancia” con el texto.
    Saludos.

  6. José Cardona

    Es malo generalizar Calvo, quienes estudian ingenierías o carreras afines a la medicina están muy por encima a nosotros los estudiantes de ciencias sociales.

    Entiendo tu punto de vista e incluso comparto tu gran decepción sobre lo que podemos esperar de la facultad de ciencias sociales, no sé si alguna vez esta facultad tuvo un rumbo digno de ser seguido, pero ciertamente estoy seguro que no me siento orgulloso de estudiar ciencias políticas en la UCR.

  7. José

    a mi me parece q este comentario tiene mucho d cierto, me parece estupido eso de huelgas de los chancletudos q solo lo q hacen es oponerse al gobierno.
    pienso q deberiamos d dejar d exprimir al estado y esforzarnos idividualmente para sacar este pais adelante, es cierto q el dinero destinado para educacion deberia aumentar, pero primero pensemos si estamos administrando bien lo q tenemos. Y me parece estupido estar oyendo la opinion de un profesor q solo lo q hace es criticar el gobierno, ojo solo critican y nos meten su idea a la cabeza. no nos icentivan el pensamiento critico ni analitico.
    pienso q los profesores d sociales son unos idiotas q todavia viven pensado en ser socialistas y de oponerse al capitalismo.
    puta donde esta lo cierto de q somos lo mejores del pais por estar en ucr. si los profesores no son lo competentes q deberian ser.

  8. Roy

    Mi consejo para todos es no ponerle atención a las estupideces de los profesores, uno va a la U para aprender y adquirir conocimientos que nos van a hacer de utilidad para el futuro y para nuestros trabajos y/o empresas. Esos comentarios de los profesores sobran, ellos al mostrar ese desprecio y negativismo hacia el gobierno nos muestra resentimiento, y ese modo de pensar tan negativo no es algo que nos vaya a servir, ya que en su mayoría, casi todos los estudiantes van a trabajar para ese “capitalismo” que tanto desprecian muchos. Lo bueno de Costa Rica es que somos tanto socialistas como capitalistas. Por que no aprovechar las ventajas de ambos?

  9. Jorge Arturo

    Aunque el tema se enfoco sólo en ladecisiòn del TLC, siendo la eduación algo más amplio que una decisión circunstancial.Creo que sí vale la pena cuestionarnos la calidad de la eduación, sobre todo para lo que la empresa (pública, privada lo que sea) demanda del profesional que sale de la universidad de Costa Rica

  Mes: Abril 2009

Abril 15th, 2009

La calidad de la educación de la UCR.

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Abril 13th, 2009

Una atinada predicción.

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