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La incomprensión legislativa del principio fundamental de la economía,
como lo es el estudio del modo en que la sociedad gestiona sus escasos recursos ante una cantidad ilimitada de necesidades, adquiere particular importancia cuando este tipo de recursos es de carácter público, y sobre todo en tiempos en los que la crisis financiera mundial sacude económicamente a Costa Rica.

Dice un adagio que “Gobernar es administrar”. Esto implica que quien procure realizar el buen gobierno, debe administrar los recursos públicos con un alto grado de responsabilidad, ética y previsión, pues con ellos el Estado deberá solventar infinitas demandas con grados de complejidad y diversificación de funciones cada vez mayores.

Proyecto durmiente. En esta línea, hace casi un año se presentó, a la corriente legislativa, un importante proyecto de ley, expediente N.º 17.068. Con este se procura incluir el principio de responsabilidad presupuestaria mediante una reforma parcial del reglamento de la Asamblea Legislativa; pero, tristemente, el proyecto descansa en el sueño de los justos, al igual que otra enorme cantidad de reformas necesarias para devolver la gobernabilidad a nuestro país.

Dicho proyecto tiene la finalidad de establecer una sana práctica legislativa tomada del derecho comparado de países como Chile, Nicaragua, Perú y Venezuela, la cual consiste en determinar previamente el cálculo de gastos requeridos para una inversión eficiente que impulse y lleve a buen término los proyectos que se propongan, sin dejar este apartado al libre albedrío del Estado, el cual en muchos casos no halla dinero suficiente para satisfacer la ejecución de un sinnúmero de iniciativas.

Lamentablemente, mientras los diputados sigan siendo evaluados por la opinión pública bajo criterios como número de proyectos de ley presentados a la corriente legislativa; totalidad de leyes aprobadas durante sus cuatro legislaturas; cantidad de apariciones en medios de comunicación, todo esto sin tener en cuenta la calidad de las mismas y la aplicación efectiva de lo dispuesto por ellas, seguiremos siendo un país sumergido sólo en la discusión de quimeras.

Publicado en la Nación el 28/04/2009.Ver aquí

Nacido en los primeros días del mes de diciembre del 2000,
bajo el liderazgo de notables disidentes de otras fuerzas políticas,
académicos,
ciudadanos en general, nació el Partido Acción Ciudadana, el cual hastiado con la forma tradicional de hacer política en nuestro país, proclamo honradez, transparencia, compromiso, así como una larga serie de principios loables, los cuales luego guardarían en un cajón junto con el recuerdo de lo que pudo haber sido, pero no fue, un partido político.

Muchas fueron las expectativas puestas en este fruto divino, el cual carente de todo pecado pero integrado por pecadores, encontró en la figura de un pecador más como Ottón Solís, aquel líder que emergía bajo el destello resplandeciente de un nuevo amanecer, en la realidad política de nuestro de país.

Su inicio fue con el pie derecho, logrando en su primera contienda electoral aglomerar a toda una masa amorfa la cual descontenta con el bipartidismo tradicional, por las más variadas razones, le genero el 26% de los votos en el 2002, logrando consolidarse de la noche a la mañana, como la tercera fuerza política de importancia.

Lamentablemente las dulces mieles del éxito poco le durarían, pues inmediatamente vendría su primer y máximo revés, la creación de su enigmático y turbio código de ética, el cual por diferencias en su interpretación, obligaría a la renuncia de 6 de los 14 diputados obtenidos por este partido en el periodo 2002-2006, situación que los motivo a tomar las precauciones del caso, para que esta situación no sucediera de nuevo, así que reforzaron sus controles y al mejor estilo de la escuela de la ñiña pochita crearon una escuela dogmática para aquellos de sus militantes quienes aspiraran a un cargo de representación popular en la próxima administración.

No obstante para sorpresa de muchos el PAC logró sobreponerse ante el éxodo masivo de sus diputados durante la administración Pacheco, y en las elecciones presidenciales del 2006, alcanzaría convertirse en la segunda fuerza política, quizás gracias a los escándalos de corrupción destapados en 2004, quizás gracias al efecto adverso que generaba una nueva candidatura de Oscar Arias, quizás a muchas otras cosas más, la cuestión es que el PAC consiguió convertirse en la más grande oposición no sólo al gobierno de turno, sino al desarrollo mismo de este país.

Con el paso del tiempo el PAC fue sumando revés tras revés, hasta hacer de él la constante y su máximo compañero, pues a estos vinieron los escándalos de la diputada Nidia González, la controvertida renuncia de la diputada Sadie Bravo por aparentes problemas personales, el escándalo con la obtención de tierras del IDA por Ottón Solís, la historia del carretillo y claro la desobediencia de la diputada Morales a la santa voluntad de su patrón, la cual ha desembocado en su renuncia.

Ha quedado claro así que lo que un día fue una resplandeciente luz de esperanza en la política nacional, ha sido eclipsada por la lúgubre actuación de sus diputados, por su intolerancia, por su doble discurso, por su irrespeto a la voluntad del pueblo, entre muchas otras cosas más, lo cierto es que hoy con la salida de la diputada Morales de las filas del PAC, este ha iniciado su propio  ocaso.

Siempre es la misma historia,
cada día saltamos a la cancha con la esperanza que hoy sea diferente,
pero al final de la jornada siempre perdemos, algunos días es sólo uno, otros días perdemos dos, tres o cuatro, los accidentes de tránsito en nuestro país lamentablemente no cesan. ¡Que tristeza! No son goles, son víctimas.

El acumulado de nuestra inacción sólo es comparable en cifras futbolísticas con lo que le adeudan los clubes de nuestra primera división a la CCSS, así como en los cientos de millones de colones que esta trágica realidad le cuesta al Estado, el cual sólo el año anterior pagó ¢7.300 millones en incapacidades, atenciones médicas e indemnizaciones por personas fallecidas en accidentes de tránsito.

La comparación que realizo puede parecer burda, pero lo hago con el fin de llamar la atención de ese “homo futbolisticus” que vive en estos días dentro de cada uno de nosotros, además créanme se adapta a esa cualidad mejenguera, charanguera y de agarrar todo en vacilón, con la que muchos de nuestros compatriotas tristemente le hacen frente a esta vida.

Al mismo tiempo la comparación resulta muy atinada a la hora de buscar los aparentes culpables, pues una vez más en este tema también la culpa pretende ser endilgada a los estadios, árbitros, directores técnicos, preparador físico y directivos En nuestro caso particular entiéndase infraestructura vial, tráficos, ministra de transportes, revisión técnica y nuestros señores diputados respectivamente, antes que ponernos a pensar que los que saltamos a la cancha somos nosotros, los conductores.

Las cosas no marchan bien, en el ranking mundial del 2007 de accidentes de tránsito no de FIFA, Costa Rica ocupaba el cuarto lugar como país en el mundo con más heridos por accidentes de tránsito, de acuerdo con las estadísticas de la revista inglesa, The Economist, así como también ocupaba el lugar 16 en el mundo, en las cifras de muertos en accidentes de tránsito, el tercero de América latina, después de Colombia y Honduras.

Por todas estas razones anteriormente citadas, el pasado sábado 21 de junio, el grupo de Juventud Fuerza Verde organizó la primera Copa de Fútbol 5 “Natalia Trejos Sánchez: ¡Por una Costa Rica segura!”, la cual contó con la presencia del señor Presidente de la Asamblea Legislativa, Dr. Francisco Antonio Pacheco a quien se le entregó un manifiesto exhortando a los diputados a la pronta aprobación de la reforma a la Ley de Tránsito.

Aquel día jugamos por la vida, jugamos por Natalia, le pasamos el balón a los señores diputados, para que anoten tan siquiera un gol, en el partido que todos los días se juega en nuestras vías.

Una de las más recientes publicaciones del Instituto Interuniversitario de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca denominada “Elites parlamentarias iberoamericanas”,
realizó un estudio en el 2006 a los miembros de la Asamblea Legislativa de Costa Rica, en donde en uno de sus rubros “Disciplina Partidaria”, se les consultó a cada uno de nuestros diputados, ¿Sí estarían de acuerdo con la expulsión de aquel parlamentario que vote contra las directrices del partido?

Tal estudio a nivel general mostró que un 78% de los 57 diputados, se muestra en contra de esta fuerte y polémica medida, mientras que por partido político la división más acentuada se da entre los parlamentarios del PAC, donde un 41% de ellos se muestra partidario de la expulsión frente al 59% que dice estar en contra de esta medida, a esta agrupación le sigue el PLN con un 24% a favor frente a un 76% en contra, seguido muy de cerca por el PUSC con un 20% a favor frente a un 80 % en contra; y para finalizar el ML donde el 100% se manifiesta en contra de esta draconiana medida.

Comento todo lo anterior, pues viene mucho al caso con la ya conocida cacería de brujas que se ha dado en el PAC a la diputada Andrea Morales, desde que ella en una actitud de valentía y respeto por la voluntad popular del pueblo, decidió no ser participe del obstruccionismo parlamentario, puesto en práctica por su partido en buena parte de la aprobación de la agenda de implementación del Tratado de Libre Comercio.

Por otra parte, si bien ella no ha manifestado explícitamente su interés de marcharse de esta bancada, es claro que ella no se siente a gusto dentro de la misma, pero no quiere claudicar ante las presiones de muchos de sus copartidarios, quienes tampoco se encuentran a gusto con la presencia de esta joven entre sus filas, pero no le dan el gusto de expulsarla de ese partido, pues al parecer para algo sí ha servido su famoso código de fuerza.

No obstante las presiones hacia esta joven y ejemplar diputada, lamentablemente no han mermado, en los últimos días la diputada nombró como su asesora a la ex-candidata a alcaldesa por el PLN en Montes de Oca, lo que a las altas autoridades de su partido radicadas en el antiguo Colegio Sión ó en Miami, posiblemente les causó una fuerte indignación, por lo que inmediatamente demandaron el despido automático de esta señora, la cual elegida por sus capacidades y no por su color político, fue despedida.

La anterior situación resulta lamentable, pues mientras el PLN nombra al hermano del líder de oposición como jefe de despacho del presidente de la fracción liberacionista, en el PAC no toleran que la diputada Morales designe a una persona de otra agrupación como su asesora, al parecer el PAC no ha podido comprender que ser ético y profesional en su trabajo, no tiene que ver con partidos políticos; por el contrario tiene que ver con sus capacidades y el reconocimiento que merecen las personas de otras agrupaciones políticas, además que por salud de su propio partido, deberían de ser frecuentes las divergencias de criterios entre los que lo componen y no ser sólo la caja de resonancia de las directrices de un líder, que más que tener un partido político pretende tener un séquito de fieles.

Murió el PAC. Lo digo abiertamente: falleció. Los costarricenses se deben dar por enterados de que esa agrupación fue asesinada hace poco con balas de egolatría,
con misiles de irrespeto y con cañones de intolerancia.

¿Cómo podría seguir latiendo el corazón de un partido que prometió al país ser amante de “la diversidad y la pluralidad de pensamiento” pero que al menor atisbo de sana discrepancia opta por cortar cabezas?

Muerto y enterrado está, aunque ahora lo nieguen sus líderes que se vanaglorian de ser diferentes, amplios y abiertos, pero que sin vergüenza alguna son capaces de cerrar las puertas a los que piensan diferente. Sino que lo digan Andrea Morales, Josette Altmann, Humberto Arce, Rafael Varela, Juan José Vargas o Quírico Jiménez.

“Nuestro sueño es tener un país en el que quepamos todos”, nos decía don Ottón Solís en su programa de gobierno 2006-2010 (Pág.16). Claro, faltó especificar que se trata de un país lleno exclusivamente de los que piensan como yo, los que hablan como yo, los que respiran como yo, los que se peinan como yo. Yo, yo y solo yo.

¡Cuidado el estudiante de la “escuelita” que forma a los aspirantes a diputados rojiamarillos que se atreva a contradecir al maestro y su “lucha”, “Mí Lucha” (“Mein Kampf”, en alemán)!

¡Cuidado a la diputada joven que solo porque el Sí al TLC ganó en el referéndum y la población ya esté hastiada de este tema, busque legislar y agilizar las cosas en el Congreso para que el país pueda de una vez por todas darle vuelta a esta página!

Tajante fue don Alberto Salom el 2005 al señalar en una entrevista que el PAC no era partido de sindicalistas. No le creí. Hoy reconozco que tenía razón: el PAC no es partido de sindicalistas, pero tampoco de empresarios, mujeres, hombres, jóvenes, ancianos, discapacitados, emprendedores y trabajadores.

El PAC no es partido porque no cree en la gente, porque se olvido de la tolerancia, porque su líder es capaz incluso de burlarse de la salud del Presidente de la República, porque está prohibido intercambiar ideas para construir un país mejor.

Ha muerto el PAC. Lo mataron.

La reciente renuncia del Ingeniero Rolando Araya Monge del Partido Liberación Nacional,
es sólo otro de los torbellinos internos que desata el paso de los bríos electorales cada vez más frecuentes con miras a las elecciones del 2010; que en el caso particular del Partido Liberación Nacional viene a sumársele a los ya conocidos casos,
como el retorno de Antonio Álvarez Desanti,
la eventual precandidatura de Laura Chinchilla y el más reciente conato de rebelión “anti-Arista” encabezada por el ex ministro de Seguridad Fernando Berrocal.

No obstante, profundizando en la renuncia del Ingeniero Rolando Araya Monge, caso particular que no sólo se presta para un análisis político, sino además para un acercamiento más humano, rememorando aquel relato bíblico de Caín y Abel (Génesis 4:1-16), el cual inaugura simultáneamente, tanto el vínculo fraterno como su aniquilación por medio del fratricidio, en la historia de la humanidad.

Se denomina fratricidio como aquel delito que consiste en dar muerte deliberadamente a un hermano, aunque en algunos países se condena también como fratricidio el dar muerte a un compañero de batalla, lamentablemente esto no parece respetarlo Don Rolando.

Como tantos otros que se han marchado de ese partido político, despotricando todo tipo de insultos y desprecios; imitando esta actitud, hoy Don Rolando Araya se marcha del Partido Liberación Nacional, que un día lo tuvo como diputado, ministro, secretario general y candidato a la presidencia.

Se marcha alegando en su carta que el Partido Liberación Nacional se encuentra secuestrado por la actual administración, en bancarrota moral e ideológica, caracterizado por el canibalismo político, donde no existen compañeros pero sí una macabra escena de puñaladas por cualquier puesto.

Se marcha nostálgico, perdedor y con dolor, recordando sus pocos triunfos políticos, pero en una actitud egoísta irrespeta que su hermano menor, hoy aspire a un puesto político que él no pudo conseguir, olvidando que para arremeter contra un compañero de batalla o contra su propio hermano, no hace falta estar en el mismo partido político, quizás por eso algunos después vuelven, implorando perdón y buscando una nueva candidatura.

Publicado en la Prensa Libre el 09/07/2008. Ver aquí

Publicado en Diario Extra el 11/07/2008. Ver aquí

El acalorado debate actual entorno al reconocimiento de una serie de derechos a la comunidad homosexual en nuestro país,
ha generado diversas reacciones entre los diversos actores de nuestra sociedad,
entiéndase iglesia, partidos políticos, así como diversos movimientos tanto a favor como en contra del proyecto de ley de unión civil entre personas del mismo sexo (Expediente 16.390), llamando particularmente la atención el extraño interés de los grupos opositores de someterlo al mecanismo del referéndum, lo que nos plantea importantes reflexiones, no sobre la conveniencia o no de su aprobación, sino acerca de la escogencia de este mecanismo para dirimir dicha polémica.

En una democracia como la costarricense, en la cual el respeto al principio de mayoría debe privar a la hora de resolver los más controversiales temas que sacuden nuestra agenda política, sin importar la cuantitativa diferencia entre posturas, pues mayoría simple es mayoría a fin de cuentas, no debe aceptar reclamos como los expresados por Abelardo Araya del Movimiento Diversidad, en cuanto a que lo derechos de las minorías no deberían estar a merced del voto de las mayorías, pues resultan completamente fuera de lugar en un régimen democrático como el nuestro.

No obstante, la molestia del Movimiento Diversidad en cuanto a que sea la oposición y no su movimiento, quienes buscan someter tal decisión al mecanismo del referéndum, resulta valida pero bastante ingenua, pues no analizan el fin estratégico que los grupos de oposición persiguen, además de paso libran de responsabilidad sobre un tema tan controversial a nuestros señores diputados, para que no tengan que pronunciarse sobre el mismo, no contaminando su discusión con intereses electorales ocultos y politiquerías.

Por otra parte también es posible presumir que la oposición, al someter tal decisión a referéndum, en caso de lograrse la obtención de 130.000 firmas, cantidad mínima para poder convocar la consulta, tenga plena confianza de un resultado favorable a sus intereses, puesto que lograr la afluencia a las urnas de 1,3 millones de costarricenses para que el resultado tenga un carácter vinculante, no parece ser tarea fácil, sobre todo en una sociedad llena de prejuicios como la nuestra, en la que quien vote a favor será calificado de homosexual y quien vote en contra será calificado de homo fóbico.

El referéndum sobre el controversial TLC fijó un importante referente para la democracia costarricense, y es de esperarse que el mecanismo siga siendo utilizado para dirimir los temas más controversiales como la unión civil entre personas del mismo sexo, fertilización in vitro, eutanasia, entre muchos otros, pero cuidado, este mecanismo implica una gran responsabilidad tanto para quienes lo proponen, como para quienes lo adversan, pero sobre todo para aquellos que con nuestro voto damos la palabra final.

Publicado en la Revista Democracia Digital Diario del 6 al 11 de febrero del 2009.

“La política es el arte de lo posible” dijo Otto von Bismarck,
fundador del II Imperio Alemán en 1871, sin embargo en nuestro país,
ciertos partidos políticos no han logrado entenderlo y mucho menos asimilar tal concepción aún y por el contrario se han empeñado en hacer de la política el arte de lo imposible.Sobran los ejemplos para señalizar esta imposibilidad política de construir, en la cual ya tenemos calendarios inmersos, quizás desde que en 1998 nuestro tradicional bipartidismo parlamentario ha venido experimentando un notorio debilitamiento.

El efecto multi-causal que ha ocasionado la presencia de diversos grupos políticos en nuestro congreso, ha obligado a estos a negociar, palabra extraña, ridícula y quizás hasta extravagante, en un congreso que siempre caminó gracias a una mayoría legislativa amplia ó algún pacto político entre los caudillos de la época.

Hoy si bien los partidos políticos continúan siendo liderados por caudillos, el pacto entre ellos cada vez se ha hecho más difícil, ya fuera porque los caudillos se encuentran resolviendo sus problemas legales para abandonar la reforma, impartiendo clases en Miami ó muy ocupados recogiendo basura en pantalón beige, mientras buscan cómo añadir un elemento social a la ideología de su partido que le permita encabezar una coalición en una futura elección presidencial.

Entonces para nadie es un secreto que el desconocimiento de la palabra negociar, ha sido el principal obstáculo en la gobernabilidad de nuestro país, sobre todo en el último tiempo donde hemos tenido que lidiar con el filibusterismo parlamentario del PAC y el berreo de algunos diputados de otras agrupaciones, que se han dado el gusto de chantajear amenazando con no dar su voto para los dos proyectos pendientes de la agenda de implementación del TLC, si no le cumplen su lista infinita de solicitudes o sí las cosas en materia de propiedad intelectual no se hacen a su modo.

Acaso no ven que están poniendo en peligro esta segunda y última oportunidad de acatar el mandato popular que dicen respetar, comprendo que las penas en materia de propiedad intelectual puedan parecer altas, pero lo cierto del caso es que ese proyecto (con las reformas que se necesiten hacerle) hay que aprobarlo para que entre en vigencia el TLC.

Señores del Movimiento Libertario con los tiempos legislativos no se juega, dejemos a un lado las rencillas partidarias, la negociación no siempre tiene que ser un juego de ganar o perder, de ustedes depende que esta pueda ser un juego ganar-ganar, así que porqué mejor no negociar unas cuantas mociones, antes que estropear todo el proceso.

Recuerden con el TLC todos ganamos.

Publicado en la Nación el 05/06/2008. Ver aquí

Tal vez yo no sea la persona más indicada para escribir sobre esto, mis vínculos con el entorno que rodea al Instituto Tecnológico de Costa Rica,
se resumen a ser un cartaginés y tener algunos amigos y familiares que estudian o estudiaron en este centro de estudios. Pero lamentablemente esto no me hace inmune a regarme las bilis con los constantes minutos de fama de su señor rector Eugenio Trejos.

Aunque me encuentro un poco cansado de esta sociedad monotemática en la que se ha convertido nuestro país de cara a la firma del T.L.C, todos los días me cuestiono sobre el mismo y la sobredimensión que algunos le han brindado o han querido brindarle para intereses suyos.

No sé, si en la actualidad se manejan datos sobre cuantos estudiantes del I.T.C.R, pertenecientes a las carreras de ingeniería en computación, electrónica, producción industrial entre otras engrosan hoy las filas empresas multinacionales como Intel, Hewlet Packard, IBM solo por citar algunas establecidas en nuestro país. Déjenme contarles que yo conozco algunos que trabajan ahí, y no son explotados por el capitalismo salvaje y demás vicios que algunos dicen representan estas instituciones del imperialismo yankee.

Por otro lado no se cuantos estudiantes de gestión en turismo rural sostenible o ingeniería en biotecnología, agropecuaria administrativa, agrícola son contratados por empresas multinacionales, o mejor aún son emprendedores que han formando medianas y pequeñas empresas que exportan sus productos fuera de sus fronteras. Déjenme nuevamente contarles que yo conozco algunos.

Será casualidad que los conocidos que tengo, que estudian o estudiaron en el I.T.C.R han topado con este tipo de suerte? Serán ellos los únicos que han encontrado o podrían encontrar trabajo digno y honrado en estas empresas que algunos tildan de tiránicas y tratan de espantar, con marchas pacificas, campañas anti-TLC u otras?

Yo creo que no, y si alguien cree que mis conocidos dentro del el I.T.C.R, han sido los únicos que han topado con ese tipo de suerte, pueden recurrir a esta institución o realizar un proceso de investigación para averiguar cuantos más estudiantes han corrido esta suerte, y cuantos más en caso de que se aprobara en T.L.C podrían resultar beneficiados. En todo caso, los números determinaran si esta suerte ha beneficiado a alguien más que mis amigos.

Este tipo de situaciones son las que me hacen regarme las bilis, y me motivan a escribir este artículo aún no perteneciendo a este centro académico. Y es que el CONARE tiene el descascaro de definirse como “representantes de las universidades públicas, al servicio del bien común y el mejoramiento de la calidad de vida de todas y todos los habitantes de nuestro país” Y yo no dejo de preguntarme como pretenden tal mejoramiento de la calidad de vida de todas y todos los habitantes de nuestro país, si su presidente, mismo rector del el I.T.C.R del que hemos venimos hablando es el principal espanta capitales de estas empresas u oportunidades de las cuales gozan o podrían llegar a gozar, los alumnos de la institución a la que representa.

¿Dónde está la preocupación, por los estudiantes del el I.T.C.R? No vaya a ser que este mas preocupado en salir en diarios, noticiarios, para hacerse una imagen, ahora que ha admitido públicamente que tiene aspiraciones políticas. Juzguen ustedes.

Con el pasar del tiempo los costarricenses nos hemos ido acostumbrando a todo tipo desdichas,
tan de moda en nuestros noticiarios y medios de prensa,
al punto que la costumbre nos ha permitido ir asimilando las desdichas como algo normal en nuestras vidas. La costumbre y el afán de querer encontrarle a este tipo de hechos una vaga justificación, están ejerciendo sobre nosotros un efecto adormecedor, que se pone de manifiesto en nuestras inexpertas conjeturas, entre las que se encuentran que este tipo de acontecimientos solo le ocurren a una determinada clase social de nuestro país, ya sea la más adinerada o necesitada; o alguna otra excusa que nos permita dormir tranquilos tan solo una noche más.

Los costarricenses cada nuevo amanecer nos estamos enfrentando a una nueva búsqueda de justificaciones en lugar de soluciones, que de una u otra manera nos reconforten aunque sea en su más mínimo, y es que las justificaciones son las que nos están permitiendo soportar la crisis de seguridad ciudadana a la que se está enfrentando nuestro país, brindándonos un efecto terapéutico, que consiste en crearnos una ingenua, pero exquisita seguridad, de que eso nunca nos va a pasar a nosotros, hasta que nos pasa. Y así efectivamente lo creía yo hasta ayer, cuando a eso de las 7:15 pm cuatro infelices porque otra la palabra no les cabe, ingresaron a la casa de mi tía fuertemente armados, cubriendo sus rostros con pasamontañas y encañonaron a mis padres, dos tíos y tres primos, disparándole a mi tío en una de sus piernas.

A un lado quedaron los grandes muros, los sistema de cámaras, las costosas alarmas o el alambrado navaja, todo esto a la larga resulto prácticamente inútil, ya ni tan siquiera el factor que la casa se encontrara con gente en el momento del asalto, pudo limitar a los hampones, el poder que les otorgan sus armas fue superior a cualquiera de estas trabas, ya de lado ha ido quedando el mito de que sólo se meten a robar a la casa cuando dejamos la casa sola, ya hoy eso no representa más que un simple plus para los hampones.

Ya no importa que uno viva en Rohmoser, la Carpio o Cartago, la inseguridad ya no tiene fronteras ni mucho menos barreras, ni prácticamente un definido publico meta, la delincuencia deambula libre por las calles, mientras somos nosotros los que ingenuamente nos enceramos en verjas, murallas y cuanto sistema de seguridad salga al mercado, cuando todo debería ser al contrario. De por sí, ya ni esto esta funcionando, nada nos vuelve inmunes a la delincuencia, ni hemos encontrado una mejor solución para esta, que la justificación de la misma, simplemente nos queda más que rezar y pedir porque nuestras familias nunca tengan que vivir, lo que hoy no sólo mi familia es victima, sino cualquier cantidad de hogares costarricenses.

Solo Dios permitió que no mataran a uno de los miembros de mi familia, solo Dios nos ha dado la fortaleza de entrar a la casa y revivir uno a uno aquellos infames instantes, solo Dios sabe lo que siento mientras escribo esto y por lo que esta atravesando mi familia, lamentablemente por más que se hable del tema, nunca le daremos la atención necesaria, hasta que la tragedia misma, se haga presente en nuestras vidas.

La Prensa Libre publica el lunes 16 de abril ”Corrales tacha de “fraude” el referendo de Casa Presidencial”,
en el cual se informa sobre la nueva y vacilante postura del excandidato presidencial Don José Miguel Corrales y demás sectores en contra del TLC,
que ahora luego de vanagloriarse todo el día jueves en la tarde con su “hazaña” de someter el Tratado de Libre Comercio a la voluntad del pueblo, una vez lograda tal “gesta heroica” por parte de ellos, resulta que ahora, que el poder ejecutivo ha solicitado a la Asamblea Legislativa convocarlo él mismo, para de este modo agilizar el tramite, no realizando el proceso de recolección de firmas y salir así de una vez por todas de este aprieto, en el cual ni los grupos a favor o en contra estaban saliendo ganancioso, pero si perjudicado todo el país.

Deciden súbitamente quejarse y oponerse al mismo por el cual lucharon, ya que alegan que si es convocado por el poder ejecutivo, representaría un inexplicable fraude por parte de la casa presidencial, por lo cual mejor cifran sus esfuerzos difamando al poder ejecutivo y el propio TSE, que explicando este nuevo enloquecimiento de parte de ellos, quizás porque ni ellos mismos podrían explicarlo, ni siquiera matizándolo de su innata bondad, buena voluntad y preocupación por el país, tan característica en ellos.

¿Será porqué hasta los más honestos y defensores de la soberanía del pueblo como se hacen llamar los grupos en contra del TLC, tienen sus intereses? Si no es así, como justificar entonces, su oposición a querer salir de este aprieto del cual tanto se han quejado, de una forma rápida y sometida quizás al mayor instrumento democrático del que se dispone, en el cual únicamente será el pueblo quien decida el Sí o el No.

Los grupos en contra del TLC, la verdad es que ya no saben que inventar, ahora resulta que alegan que adelantar el proceso de la recolección de firmas, no les permitiría explicar a la gente acerca de las repercusiones del TLC, ¿pero acaso no hemos sido ya el país que más ha debatido sobre el mismo, sin llegar a tomar una determinación al respecto?, no se les vaya a olvidar que ya en todos los demás países firmantes el tratado ya se encuentra en vigencia, así que déjense de fábulas.

Primero dicen que quieren referéndum, luego se oponen al mismo, demostrando así que si realmente quisieran que se realizara tal, estarían de acuerdo con la decisión del ejecutivo. Luego dicen que en unos tres meses recogen las firmas fácilmente, pero ahora resulta que si quieren los nueve meses. ¿Pero acaso no era tarea fácil?

No vaya a ser que solicitan solo estos nueves, como uno más de sus mecanismos y artimañas para que no se tome una decisión sobre el mismo, calculando que en caso de que se los otorgasen posiblemente no le daría tiempo al país de realizar el referéndum y tomar una decisión sobre el tratado, ya que el periodo para tomar una decisión vence el ultimo día de febrero del próximo año. ¿Será que tienen miedo? Pero porqué tendrían miedo, si frecuentemente dicen que la mayoría de la población, se opone a la firma del tratado?

Ya basta de cuentos, de que si se llega a realizar el referéndum, los grupos a favor realizarían campaña para alentar el abstencionismo en las urnas, para que la decisión del pueblo no tenga carácter vinculante, cuidado con esta soberbia de dar por hecho de que el No se impondrá en el referéndum, no vaya a ser que se lleven una sorpresa. Como bien dice el refrán “Si tienen miedo compren perro”. Que los dos frentes vamos con todo y a ganar.

Así que ya dejen de lado estas ficciones, incongruencias y actitudes cobardes, démosle tramite al referéndum lo antes posible, para salir de este aprieto lo antes posible por el bien de nuestro país, sea cual sea la decisión del pueblo.

El día jueves 12 de abril cercanas las seis y media de la tarde,
se conoció la noticia de que el Tribunal Supremo de Elecciones falló a favor del referéndum vinculante respecto al Tratado de Libre Comercio con Centroamérica,
República Dominicana y los Estados Unidos (CAFTA), en medio del asombro de algunos y el encanto de otros. La noticia no significa más que el inicio oficial de una nueva campaña electoral, como la vivida hace tan sólo, menos de año y medio, solo que esta vez las fuerzas estarán aglutinadas únicamente en dos frentes, los grupos en contra y favor de dicho tratado.

Quizá esta campaña electoral podríamos decir que no tiene mucho de nueva, y que inició desde el momento de la discusión sobre la negociación con los Estados Unidos para lograr dicho acuerdo comercial. Lo que si resulta más que ineludible, es negar que desde aquel momento, nuestro país ha venido polarizándose dramáticamente entre estas dos fuerzas, inclusive radicalizándose en algunos sectores. Para nadie es un secreto que los dos grupos en ocasiones han recurrido a las mentiras para justificar sus diferentes posturas, pero lo más triste del asunto no sólo es eso, sino es que lamentablemente en ocasiones, las mentiras se han combatido con más mentiras, ocasionando en algunos casos un estado de confusión total, trayendo como consecuencia el aumento de esta fuerte polarización y algunas veces radicalización de las que les hablo.

Constantemente escuchamos amenazas de uno u otro sector, de que si se aprueba el TLC, absolutamente todo el país se vendrá por la borda, y de que si se rechaza, todos moriremos de hambre y acabaremos sin empleo. Pero las amenazas no quedan en un nivel tan macro, inclusive ya hoy son visibles aunque no las queramos ver, cierto tipo de amenazas en un nivel micro algunas veces disfrazadas, en diferentes instituciones, organismos, medios de prensa, gremios inclusive instituciones de educación, como por ejemplo distintas Universidades, Facultades, Escuelas, las cuales se inclinan hacia uno u otro sector, dinamitando en ocasiones el pluralismo y libertades de los estudiantes y profesionales, que sienten temor de expresar públicamente su posición y defenderla con ahínco, por temor a todo tipo de represalias de carácter social y en el peor de los casos laboral o académico, todo esto por no compartir su postura con la de una importante cantidad de personas dentro de la institución en la que se desenvuelven, o no compartir su posición con la de su profesor en el ámbito académico, o superior en el ámbito laboral.

Tristemente conforme pasan los días esta polarización en ocasiones se basa en posturas doctrinarias o meramente ideológicas, donde diversos grupos pertenecientes a diferentes posiciones dentro del espectro ideológico, se proclaman sin temor alguno como los conocedores de la verdad absoluta, aduciendo que los que no comparten su determinada posición es debido a la ignorancia que los domina o sencillamente no están informados. Todo esto se confabula para ir dejando de lado la sana discusión entre los diferentes grupos, o mejor aún el proceso informativo que cada uno debería realizar acerca del tratado, escuchando diferentes opiniones por parte de grupos a favor y en contra, de manera que no sólo accedan a información parcializada, para que luego reflexionen sobre las mismas, y tomen individualmente su propia postura acerca de tal acuerdo comercial.

Dejemos de lado estos temores luchemos por lo que creemos, defendamos el modelo de país del que queremos disfrutar y que disfruten en un futuro más próximo nuestros hijos; aprovechemos el referéndum, instrumento del que no todos los ciudadanos del mundo pueden gozar, revitalicemos nuestra democracia y hagamos que esta campaña pase del miedo y la ignorancia, hacia la libertad y el respeto.

Aunque este blog estaba pensado para que empezará por ahí de diciembre del año pasado,
con diferente nombre,
al final siempre me terminaba agarrando pereza y no lo montaba, y fue hasta ayer que por fin me decidí a montarlo. Espero que les guste, aunque desconozco si alguien se tomará la molestia de leerlo algún día.

Según la doctrina democrática, los bienes públicos son de todos y de nadie en particular. En consecuencia,
el aprovechamiento privado de un bien público es una desviación del sentido original de la existencia de dicho bien. Peor aún, cuando tal aprovechamiento no genera utilidades sociales que justifiquen la explotación particular de un determinado bien público.

Recuerdo tal cosa a propósito de las exigencias de don Álvaro Montero Mejía para que le sea prorrogado un presunto contrato de “cooproducción televisiva” con Canal 13 que, como todos sabemos aunque algunos lo olviden, es una empresa estatal y, por ende, propiedad de todos los costarricenses.

En primer lugar, la prórroga de ese contrato no es una obligación de la empresa estatal y, en segundo lugar, el modelo utilizado es a todas luces leonino en contra de los intereses de la empresa estatal de que se trata. Eso de que Canal 13 debe poner su frecuencia, sus recursos presupuestarios -por varios millones de colones-, su plataforma además del recuso humano y profesional -hasta la maquillista- a cambio de que don Alvaro ponga tan sólo su “imagen” es un negocio de burro amarrado -el Canal 13- contra tigre suelto -don Alvaro-.

Por ello, aunque los “albinos”, los “merinos” y los “ottones” -así con doble t, como le gusta a don Otón Solís- pidan la continuidad del contrato, este no debe ser continuado puesto que, de lo contrario, la Administración del SINART, debería responder, ante la Contraloría y aún ante el Ministerio Público por eventual mal uso de dineros públicos.

Entonces, si los “albinos”, los “merinos” y los “ottones” quieren seguir viéndo en la pantalla chica a su “galán” don Álvaro, pues que compren el espacio -mejor aún si lo hacen en Canal 7 o Canal 6- y que lo disfruten en la cómoda tranquilidad del hogar pero sin que su gusto por este “galán televisivo” tenga que seguir siendo pagado por todos los contribuyentes.

Temas no han de faltar para ese programa. A título de contribución voy a sugerir algunos así como el entrevistado idóneo para cada asunto: ¿Cómo vivir bien sin trabajo conocido? con Ottón Solís; ¿Cómo perpetuarse en la burocracia sindical? con Albino Vargas; ¿Cómo no hacer la revolución? con José Merino, ¿Cómo c…. en un país en 4 años? con Rodrigo Carazo y, finalmente, el tema estrella ¿Cómo obtener una megapensión? que será un monólogo del conductor del Programa.

Publicado en el Diario Extra el 22/03/2007. Ver aquí.

Es triste ver como día con día los distintos sectores anti-TLC,
en su grado de paranoia colectiva en la que hoy se encuentran, recurren a cuanta cosa suceda en nuestro país para endilgársela al “diabólico y espurio TLC”, ahora resulta que los apagones tan frecuentes en estos días, son culpa del TLC o peor aún son culpa de la “dictadura despótica” de los hermanos Arias. Según la paranoia de la que estos grupos son victimas, los apagones no son más que una artimaña del mandatario, para desprestigiar o mejor aún, para hacer parecer más ineficiente de lo que ya es el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), todo esto con el fin de manipular la opinión publica de nuestro país, de cara al referéndum, en el cual se juega la vida del TLC.

Aquí lo que yo me pregunto, en caso de que sea cierto lo que dicen nuestros muy estimados amigos anti-TLC, es ¿Acaso es necesario tener que realizar apagones para demostrar que el ICE es ineficiente? ¡Por favor! Con todo el respeto que me merece el ICE, no creo que haga falta que nuestro señor presidente tenga que recurrir a tal acto vandálico, para saber lo que ya se sabe. Estimados compañeros anti-TLC “El agua tibia fue descubierta hace ya bastante tiempo”, así que pecadito con ustedes, que ya no saben ni que inventar para manipular la opinión publica de nuestro país, subestimando la inteligencia de los costarricenses.

Lo más triste del asunto, es que luego de exponerles lo que narro en este articulo, siguen insistiendo en que aunque pueda ser, que no sea culpa del TLC, fijo es algo que trama nuestro señor mandatario. A este respecto no puedo aducir más que mi ignorancia, ya que desconocía que entre las atribuciones que tienen los Hermanos Arias, se encuentra gozar de poderes celestiales para negociar (claro a escondidas del pueblo) con San Pedro o alguna otra autoridad divina, las lluvias que deben corresponder por ley a nuestro país, mismas que han sido escasas y por esta razón se puede llegar a justificar la crisis energética a la que se enfrenta hoy nuestro país. En caso de que tampoco crean esto que les digo, creo que las imágenes de las diferentes represas hidroeléctricas de nuestro país, presentadas días atrás por diferentes medios de comunicación, hablan por si mismas.

Publicado en el Diario Extra el 04/05/2007. Ver aquí

El 23 de septiembre ha sido la fecha escogida por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) para realizar el referéndum,
pero más allá de que ese día se defina el resultado sobre la aprobación o desaprobación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC) de una vez por todas, me parece todavía más importante el proceso o la campaña de los diferentes partidos políticos, grupos de presión y grupos de interés, todos aglutinados bajo las banderas del sí o del no.

Sin embargo, hay algunos pocos en una hasta ahora desconocida postura de neutralidad, revestida de un supuesto desinterés samaritano que no me deja más que el sinsabor de la falta de compromiso con el futuro del país que deseamos los aglutinados en las banderas del sí y del no, ya que, como bien se dice, “cuando no se es parte de la solución, se es parte del problema”, entendiendo como solución las contradictorias concepciones de solución que tienen las principales dos posturas en la que hoy se encuentra polarizada la sociedad costarricense.

Modelo de país. Retomando la importancia del proceso electoral –iniciado explícitamente el pasado 12 de abril y que abarcará hasta el 23 de setiembre, aunque implícitamente es de larga data–, creo que estriba en que no solo definiremos si será el escenario del sí o del no el que se impondrá, sino también el modelo de país que queremos para las generaciones futuras, la forma y facilidades con que queremos comerciar con nuestro principal socio, un eventual reacomodo de las fuerzas político-partidarias del país y, por fin, una nueva temática en la vida política, que está sumergida en el monotema del TLC.

Pero en días recientes, el referéndum, ya sobredimensionado por detractores y partidarios de la ratificación del TLC en el país, adquiere connotación internacional, dado que el resto de países latinoamericanos vuelcan la mirada hacia Costa Rica debido a que a la intromisión de la Embajada de Venezuela dada a conocer días atrás se suma el llamado de Fidel Castro a derrotar el Tratado de Libre Comercio (TLC) y una alerta sobre un presunto “intento de fraude” a realizarse en el referéndum.

Auspicio de demagogos. Eso convierte el 23 de septiembre también en la fecha cuando Costa Rica definirá a qué tipo de modelo latinoamericano decide unirse, si al representado por los presidentes preocupados por el mejoramiento de sus países, basados en un responsable actuar de sus líderes, como ejemplifican hoy presidentes y expresidentes reunidos o agrupados en el “Círculo de Montevideo” y otros líderes, o la adhesión a una marcada influencia del Modelo Bolivariano, como de la que ya tristemente es víctima nuestra hermana nación del norte, modelo auspiciado por líderes demagogos e irresponsables de Latinoamérica, que se apadrinan en los petrodólares provenientes de una Caracas que hoy sueña con convertirse en un nuevo Moscú, que represente lo que significó la ciudad moscovita en tiempos de guerra fría.

Publicado en la Nación el 28/05/2007. Ver aquí.

Por un debate respetuoso del TLC, sin la parcialidad informativa universitaria actua.

Mal haría la sociedad costarricense en excluir a su juventud de la discusión sobre el Tratado de Libre Comercio y la importancia del referéndum. Resulta imperioso para todos y cada uno de los sectores sociales manifestarse e informarse al respecto,
en especial los jóvenes,
quienes probablemente seamos los mayormente interesados por el resultado del referéndum. En esta coyuntura política, es tanto derecho como obligación corresponder a este llamado y a esta oportunidad cívica que la patria nos da.

En el contexto de las universidades públicas, su pasado se ha caracterizado por numerosas luchas para que se escuchen las distintas voces de toda la familia universitaria, sin miedo a la represión y a la violencia. No obstante, a poco tiempo de cumplirse la primera década del siglo XXI, nos encontramos con estudiantes y profesores invadidos por el miedo a expresar su posición favorable al tratado, debido a una opresión sistemática y muchas veces tácita dentro de la universidad.

Intolerancia y violencia. Algunos grupos de profesores y estudiantes, que dicen apoyar y defender la libertad de expresión, la atropellan con conductas intolerantes y violentas, dejando de lado la pretensión de pluralidad de pensamiento y diversidad de ideas propias de una casa universitaria.

Los centros de enseñanza superior, como las universidades públicas –alma máter del pueblo costarricense–, tienen obligación no solo de respetar las diferencias de pensamiento, sino generarlas, pues como dijera sabiamente don Rodrigo Facio: “Una universidad donde se coartara el derecho a exponer o a contradecir cualquier idea, dentro de lo cánones de la mayor compostura en la palabra, sería una universidad no más de nombre”.

Que no se nos ignore. Convencidos plenamente en que esas palabras reflejan el quehacer de una verdadera Universidad, un grupo de universitarios (tanto estudiantes como profesores), preocupados porque la voz de los que estamos a favor del TLC no se ignore y mucho menos se amedrente, hemos conformado un grupo denominado “Universitarios por el Sí”, empeñados en hacernos escuchar y exigir los espacios pertinentes para garantizar que todas las posturas estén debidamente representadas.

De esta forma, hacemos dos llamados: el primero a los compañeros agobiados por el miedo, para que se nos unan y demostremos que en el ambiente universitario nuestra voz también cuenta. El segundo es para acabar con la parcialidad de la información producida dentro de la universidad. Ambas excitativas tienen el fin de lograr una discusión responsable, en un ambiente de respeto, sobre este tema tan fundamental para el futuro de Costa Rica.

Alfonso Rojas Álvarez / Estudiante de Economía y Ciencias Políticas, UCR.

Daniel Calvo Sánchez / Estudiante de Derecho y Ciencias Políticas, UCR.

José Pablo Vega Suárez / Estudiante de Ingeniería en Computación, ITCR.

Eric Mora Salazar / Estudiante de Administración de Empresas, UNED.

Melissa Coghi Bolaños / Estudiante de Relaciones Internacionales, UNA.

Publicado en la Nación el 02/06/2007. Ver aquí.

Bien dice la frase que da titulo a este articulo,
que la lucha contra la mentira es muchísimo más ardua que la lucha contra la verdad. Quizás se pudiera deber a que los costarricenses en la mayoría de las ocasiones,
no nos gusta que nos digan la verdad, ya que “la verdad no peca, pero como incomoda”, esto aunado a un rasgo característico de nuestra idiosincrasia como lo es, no caerle mal a nadie. Han venido con el tiempo acostumbrándonos a todo tipo de mentiras en teoría “piadosas” para los grupos que las defienden, pero sin lugar a dudas bastante absurdas, ridículas y rebuscadas, que algunos gobernantes del pasado, aspirantes a tal puesto, grupos de presión y sindicatos, intentan vendernos de cara a la ratificación del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de Norteamérica.

Enumerando sólo algunas de ellas, las más irónicas o más frecuentes fuente de predica de los opositores de dicho acuerdo, brotan de la boca de ellos cosas tan absurdas como que nuestro país se militarizará, todo esto debido al gran numero de fabricas de armas de destrucción masiva e inclusive nucleares que se asentarán en el país, una vez ratifiquemos dicho acuerdo. Entre las más frecuentes escuchamos que el ICE, INS y la CCSS, morirán inmediatamente puesto en vigencia dicho acuerdo o que implicará una redefinición de nuestro territorio, leyes ambientales, leyes laborales y no sé cuanta cosa más, para de esta forma anexionarnos lo antes posible al imperio norteamericano.

Lo más triste de todo este asunto, es que aunque importantes instituciones, académicos, estudiantes o civiles, intentemos desmentir todo este tipo de mitos día con día y creamos por un momento que estamos teniendo algún éxito, nunca falta un zopetas en un foro universitario, feria del agricultor o cualquier otra actividad, inventando o anteponiendo una nueva mentira a una verdad, trayéndose consigo abajo la verdad que tanto esfuerzo nos ha costado comprobar en base a información verídica, labor de investigación o sencillamente un poco de sentido común.

Me gustaría estar convencido de la capacidad de raciocinio de absolutamente todos los costarricenses y de su deber cívico, de informarse a conciencia sobre lo relacionado con el TLC, antes de asistir a las urnas el 7 de octubre a ejercer su derecho de sufragio. Pero lamentablemente no lo estoy, confío eso sí, en que una gran mayoría de los costarricenses así lo hará, pero temo que la batalla que algunos costarricenses libramos contra la mentira, la demagogia y la excesiva inventiva de mitos, ideados por algunos sectores sobre todo opositores pero también algunos grupos a favor de tal tratado comercial, incline la balanza hacia alguno de los bandos.

No es con mentiras con lo debe ganarse la aprobación o desaprobación del Tratado de Libre Comercio, debe ser con argumentos sólidos, profundos y de peso, que permitan discernir a todos los costarricenses, en un ambiente de objetividad que es lo que mejor conviene al futuro de nuestro país.

Los recientes llamados por parte de diversos líderes del partido demócrata así como varios de los diarios más importantes de los Estados Unidos hacia la precandidata presidencial Hillary Rodham Clinton,
exhortándola a renunciar en su contienda por la candidatura demócrata contra su copartidario Barack Obama, information pills
parecen que para desdicha de estos,
no serán escuchados por ella.

La reñida contienda electoral que se vive dentro del partido demócrata, donde resulta casi matemáticamente imposible que alguno de los candidatos logren obtener los 2.024 delegados necesarios para asegurarse la candidatura en el proceso de elecciones primarias, podría pasar un alta factura a este partido en las elecciones presidenciales del 4 de noviembre, donde se dará conocerá que tan alto es este saldo.

Los precandidatos demócratas se han enfrascado en una contienda subida de tono, cargada de fuertes declaraciones de uno hacia otro bando, donde más allá de existir un claro ganador, el perjudicado esta siendo todo el partido demócrata, pues los precandidatos de su partido han olvidado que la clave de su contienda no dependerá de quien logré la candidatura de su partido, sino de quien pueda ganarle al ya definido aspirante republicano John McCain, quien esta resultando el más beneficiado de esta ardua y extensa contienda, aprovechando el desgaste sufrido por parte de alguno de sus eventuales contendores, para pavonearse con los lideres más importantes del mundo.

Una encuesta revelada en estas últimas semanas, indica que el 68% de los votantes de Obama en Pennsylvania votarían por Clinton en caso de que compitiera contra McCain, mientras que sólo el 53% de los votantes de Clinton dijo que votaría por Obama, mientras que una encuesta realizada a escala nacional divulgada también en estas últimas semanas realizada por la firma de sondeos Gallup, indica que un 28 % de los partidarios de Hillary votarían por McCain, si Obama se hace con la candidatura demócrata y un 19% de los partidarios de Obama votarían por McCain si Hillary consigue la candidatura.

Sin embargo, el candidato Barack Obama ha declarado que podría anunciar su victoria a la nominación demócrata frente a Clinton el próximo 20 de mayo, cuando se realicen los procesos de elecciones primarias en los estados de Oregon y Kentucky.

No obstante todo parece indicar que la designación del candidato demócrata será resuelta por los 795 superdelegados que tendrán en sus manos elegir el candidato demócrata en la convención de su partido a realizarse a finales de agosto.

Así que independientemente de si alguno de los candidatos demócratas decide renunciar en pro del destino de su partido, debería entender que si bien nunca es tarde, ya el daño esta hecho y las entidades del partido demócrata que hoy piden la renuncia de Clinton comprender que de cara a las elecciones del próximo 4 de noviembre, podría resultar más conveniente la renuncia del senador del estado de Illinois.

Publicado en la Prensa Libre el 14/05/2008. Ver aquí

No fue hace mucho tiempo que un grupo de estudiantes de las distintas universidades publicas del país UCR, this
UNA,
UNED e ITCR,
cansados de las típicas generalizaciones sociales de nuestros días, como la típica generalización social de que todos los estudiantes de las universidades publicas se oponen al TLC, decidimos agruparnos bajo el nombre de “Universitarios por el Sí”, para alzar nuestra voz y hacer un llamado a toda la población universitaria publica del país a abandonar el miedo, se preguntarán ¿Miedo a qué? Pues lamentablemente miedo al simple hecho de hacer escuchar y respetar su voz, dentro de un ambiente universitario caracterizado por tener una posición oficial de oposición al Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos.

Muchos nos tildarán de valientes por defender nuestra posición en un ambiente tan áspero como en el que lamentablemente se han convertido nuestras universidades publicas, muchos nos tildarán de vendidos por coincidir con la posición del oficialismo gubernamental, en la universidad ya nos tildan de neoliberales solo por el simple hecho de visualizar en el TLC una oportunidad para el desarrollo. Cuando nuestro único y verdadero objetivo, es simplemente defender lo que creemos, exigir espacios para el debate de los argumentos que hoy nos motivan a tomar el “Sí al TLC “como bandera y ser respetados en un ambiente universitario en el que en los últimos años no hubo un movimiento estudiantil con una voz diferente, a la que hoy se impone en la mayoría de los centros académicos universitarios, prestándose así para todo tipo de generalizaciones sociales muy mal fundadas.

En el caso particular de la Universidad de Costa Rica, desde que abrió sus puertas, en marzo de 1941, ha encauzado su quehacer en concordancia con una búsqueda constante, inagotable y libre, de la verdad, la eficacia y la belleza, como bien lo reza su Estatuto Orgánico. El problema es que hoy la verdad se vuelve un término o concepto sumamente subjetivo, ya que lo que es verdad para algunos es mentira para otros. Pero cuando se toma por verdadero lo que dicen unos pocos en las altas esferas de la administración universitaria, entiéndase rectoría, consejo universitario, federación de estudiantes u otro, es donde comienzan todo el tipo de generalizaciones que hoy intentamos desmentir.

Hace unos días hemos iniciado un proceso de recolección de firmas por las distintas universidades públicas de nuestro país, recolección de firmas que incluye tanto a estudiantes, profesores o intelectuales que compartan nuestro pensamiento, así como un proceso de divulgación de información para orientar a la población aún indecisa, pero dentro de un marco de igualdad de espacios dentro de las universidades publicas de nuestro país, donde pretendemos luchar contra la desinformación pero sobre todo con la mal información que muchas veces parece adueñarse de estos centros académicos.

Sabemos que la lucha no será fácil, pero si resultará trascendental para el futuro de nuestro país, sobre todo para nosotros los jóvenes los cuales en la actualidad representamos aproximadamente el 43% de la población nacional. Hoy el futuro esta en nuestras manos y dependerá de nosotros mismos la elección de un modelo de país para el gozo nuestro en un futuro inmediato, por lo cual el informarse a conciencia y dentro de un ambiente no sesgado por una determinada posición dentro de los distintos recintos universitarios en el que nos desenvolvemos, resulta hoy una tarea más que imprescindible.

Publicado en la Revista Digital “De la Mano con Usted”, 4ta Edición Bimensual 10 de junio de 2007. Ver aquí

El día 12/06/2007 en el Diario La República,
el señor Arnoldo Mora lanza una serie de agravios contra muchos de los grupos que defendemos la bandera del Sí de cara al próximo referéndum del 7 de octubre. Curiosamente este señor,
quien intenta “desmentir” los quebrantamientos a la libertad de expresión que se dan entre estudiantes que defienden las diferentes posturas respecto al tratado comercial con los Estados Unidos dentro de la Universidad de Costa Rica,
desconoce lo difícil que es expresar una posición favorable al Tratado en este recinto académico y no hace más que darnos la razón con sus declaraciones, las cuales constituyen en una prueba más del tipo de presión al que nos vemos sometidos día a día.

Francamente desconocemos qué pretende el Profesor Mora al cuestionar nuestras intenciones, personalidad propia e inclusive financiamiento. En el caso hipotético que pretendiera asustarnos o intentar dejarnos en mal, está causando el efecto contrario en nosotros y sin lugar a dudas también en los estimados lectores, quienes tienen la sagacidad para darse cuenta que con este tipo de presiones no van a continuar amedrentándonos.

Nosotros respetamos la posición contraria al TLC del Profesor Mora, a diferencia de él y algunos grupos opositores al Tratado quienes por lo visto no respetan la nuestra. Tal situación nos embarga de tristeza, de malestar y por qué no, de nostalgia de aquellos tiempos en los que la rivalidad o divergencias entre ciudadanos de diferentes posturas se resolvían dentro de los marcos del respeto. Esa es la esencia misma de una Universidad que hoy cuesta ver. Nuestra finalidad con el movimiento Universitarios por el Sí, es darle espacios de participación a toda la familia universitaria que no está siendo representada actualmente por quienes detentan el poder.

Sin embargo, el ambiente dentro de las universidades es brusco y exaltado. Con el pasar de los días debemos ir asimilando la idea de que nuestros afiches no duren más de dos hora en las paredes, ya que los contrarios pertenecientes a grupos radicales eso es lo que tardan en arrancarlos. Nos estamos acostumbrando a ser recibidos con ofensas o a recorrer los pasillos de facultades como la de Ciencias Sociales, entre voces de rechazo y constantes epítetos dedicados a nuestras personas tales “neoliberales”, “vende patrias”, “fachos”, todos estos acompañados antes o después de insultos como “Hijos de p….”, “Estúpidos”, “Sinvergüenzas”, entre otros.

Nos estamos acostumbrando a recibir todo tipo de injurias, ofensas y perjuicios a nuestra dirección de correo electrónico. Nos estamos acostumbrando a vivir con el insulto en nuestras vidas, sólo por el simple hecho de defender nuestra posición. Los insultos ya hoy son visibles, no basta más que recorrer el campus universitario Rodrigo Facio para mirar los afiches que la FEUCR se ha encargado pegar en todo el recinto, donde se nos tilda de “marionetas”.

¿Cuándo nosotros hemos ofendido a la posición contrario? ¿Cuándo hemos arrancado propaganda de la FEUCR (pagada con el dinero de todos los estudiantes), solo por el hecho de no sentirnos representados con su postura? Aunque con su postura se ha pretendido generalizar a toda la población universitaria pública del país. Finalizamos preguntándole al estimable Profesor Mora ¿por qué dice que carecemos de autoridad moral?

No somos nosotros, don Arnoldo, quienes atacamos la Universidad. La atacan aquellos que quieren hacer de nuestra Alma Mater una institución, con un único criterio. Nosotros, simplemente defendemos el crisol de pluralidades que debe existir en todo centro universitario.

Hoy es frecuente escuchar en nuestro país la realización de todo tipo de “debates”,
entre comillas sí,
puesto que muchas veces la palabra debate me parece les queda grande, ya que donde solo son tomados en cuenta intelectuales expositores de la postura del No, es todo lo que quieran llamarle menos un debate. Pero en fin lo rescatable del asunto es que de cara al referéndum del día 7 de octubre, los grupos a favor como en contra del tratado, han iniciado una campaña de información ardua debido a la celeridad del proceso que lamentablemente no se dio en igual medida cuando la ratificación del acuerdo comercial estuvo en las manos de la Asamblea Legislativa, por lo cual ya parece visualizarse un aumento considerable de debates en el amplio y verdadero sentido de la palabra, entre los posiciones enfrentadas en el último tiempo.

Me parece que si en algún momento existieron críticas por parte de ciudadanos deseosos de informarse, aquejando desinformación por parte de uno u otro bloque, esto ya no es así, debido al sinnúmero de simposios, mesas redondas, conversatorios, charlas, capacitaciones o debates que organizan diferentes instituciones u organismos que buscan la aprobación o desaprobación del tratado de libre comercio con los Estados Unidos. Lo importante aquí es que sí el clamor constante de los grupos en contra que pretendía endilgarle una supuesta campaña de desinformación por parte de los interesado en la aprobación de dicho acuerdo, en la actualidad no tiene hoy lugar para que continué por lo expuesto con anterioridad, lo que resulta más que fundamental es que nosotros como costarricenses podamos discernir entre la desinformación y la mal información, peligrosas las dos, pero desde mi punto de vista sobre todo la segunda de ellas por su efecto enajenador, seductor y falaz.

En este aspecto es donde los grupos, movimientos, asociaciones, ciudadanos que dedicamos una importante parte de nuestro tiempo a informar y a la discusión del mismo, así como los asistentes a las actividades informativas realizadas por estos grupos, identifiquen cuál es al tipo de debate, discusión u otra actividad informativa que desean realizar o asistir, si aquellas cargadas de aspectos técnicos en ocasiones especificas de un determinado tema del tratado; aquellas donde se menciona escuetamente lo relacionado con el acuerdo, pero se recurre a despertar sentimientos antiimperialistas, aspectos ideológicos, glorias del pasado; o aquellas donde por decirlo así, se nos aterriza el tratado a nuestra situación propia, brindándonos en forma simple y sencilla de como el tratado nos puede afectar o beneficiar en nuestra condición de agricultores, consumidores, pertenecientes a un sector o gremio e inclusive como habitante de una región particular, entre otras.

En lo personal creo que la campaña electoral en el ámbito informativo iniciada de cara al próximo referéndum, por parte de opositores y defensores del tratado, ha pecado en el exceso de alguna de las dos primeros tipos de debates o actividades informativas, los grupos defensores de la aprobación a mi parecer han pecado de técnicos, mientras que los grupos opositores al acuerdo han recurrido a cuestiones del segundo tipo de actividades apelando más que todo a cuestiones de carácter ideológico, sentimientos antiimperialistas y discursos del pasado.

Cuando la mayoría de los costarricenses lo que nos encontramos es urgidos del tercer tipo de actividad informativa que menciono, actividades que deben ir dirigidas a todos los costarricenses por igual, pero sobre todo a los sectores poblacionales que no tienen mucho tiempo a dedicar al tratado por cuestiones familiares o de trabajo, a aquellos pobladores de zonas rurales o que simplemente se encuentran fuera de la gran área metropolitana donde tristemente se han concentrado este tipo de actividades. No se nos pueden olvidar ese tipo de personas, y no sólo por cuestiones electorales donde el voto de un poblador del Valle Central vale lo mismo que uno de la Zona Norte, sino porque todos somos costarricenses por ende preocupados por el futuro del país y aunque algunos no lo vean así, mucho de nuestro futuro esta en juego el día 7 de octubre.

En el artículo
ni indiferentes (Foro, 29/16/07), la señora Yamileth González rectora de la UCR, profirió una serie de aseveraciones que se encuentran dirigidas hacia los estudiantes, quienes cansados del sectarismo y la forma oscura como se ha manejado el TLC en nuestra Universidad, ha decidido manifestarse. Consideramos pertinente aclarar y comentar varios de los puntos tratados en aquel lamentable artículo.

Primero. Resulta de muy mal gusto que nuestra propia rectora trate de reprender la voz de sus propios estudiantes, tratándonos de mentirosos y con afanes de un presunto protagonismo cuando no es así. Simplemente hemos expresado una realidad latente en nuestra casa de estudios, preocupados por el rumbo que ha tomado esta. Opinamos nuestra disconformidad de una manera abierta y clara, mientras las autoridades nos acusan de querer dañar a la Universidad. Es este ataque a la persona y no a la idea, otra evidencia más sobre lo vivido todos los días en la universidad por manifestar una posición diferente a la oficial.

Segundo. Le informamos a la señora rectora que “Universitarios por el Sí”, ha asistido a una enorme cantidad de “debates” organizados por la UCR. Así, entre comillas, dado que muchas veces parece que la palabra queda grande, máxime cuando solo son tomados en cuenta expositores del “No”, tal como lo hace ahora la Facultad de Derecho con unas “jornadas de estudio”. También es de ver como gran cantidad de profesores de la comisión que “estudió” las supuestas inconstitucionales del TLC recorren el país, ¿por qué solo van ellos y no profesores de la UCR, juristas también, quienes sostienen la tesis contraria?

Incluso, aunque la rectora pretenda escudarse con el argumento de que los grupos del “Sí” son invitados a las actividades pero no asisten, valdría recordar las condiciones a las que se exponen. Debería acordarse doña Yamileth lo sucedido al hoy Presidente de la Republica Oscar Arias Sánchez (Doctor Honoris Causa de la UCR), cuando intentó ingresar a una entrevista en un medio de comunicación de la Universidad, en la campaña política pasada. Debería acordarse la rectora que varios profesores e invitados a la UCR han sido víctimas de la intolerancia ante la mirada pasiva de sus autoridades.

En dos ocasiones hemos asistido con el mayor ánimo de debatir con los representantes de la FEUCR (voceros de la posición oficial estudiantil en contra del TLC en la UCR), al programa “Desayunos del 13” de Camilo Rodríguez, al que se han negado a acudir en ambas oportunidades. Curiosamente luego de lanzarnos improperios en afiches pegados por toda la Universidad, donde se nos acusa de ser marionetas y no debatir.

Tercero. Es un gusto comunicarle a la estimada rectora y al resto de la comunidad universitaria, que a pesar de la intransigencia y ese afán sistemático de no querer que nuestra voz sea escuchada, hemos iniciado un proceso con ayuda de varias asociaciones de estudiantes, para generar verdaderos espacios de discusión donde AMBAS posturas tengan cabida. Buscamos generar el equilibrio que algunas personas no quisieran tener.

Cuarto. Aprovechamos para anunciarle por este medio que tenemos pensado instalar kioscos informativos sobre el tratado comercial (al igual que uno realizado de forma admirable por estudiantes de Ciencias Económicas), en las diferentes facultades de la UCR. Claro, si las autoridades universitarias nos lo permiten. ¡No vaya a ser que se nos niegue tan elemental solicitud!

Quinto. Comprendemos por supuesto que la Universidad no puede ser neutral, pero el pronunciarse a favor o en contra de un determinado proyecto, no le da ninguna potestad de sesgar la discusión hacia esa posición. No hay que confundir el asumir una posición, con el sectarismo. Aclaramos que nosotros en ningún momento hemos dicho que se deje de hablar del “No”, simplemente hemos pedido que se hable en igualdad de condiciones del “Sí”, aunque esto al parecer les cause algunos algún tipo de molestia.

Solo como ejemplo, el Semanario Universidad en la primera quincena del mes de junio, de un total de 34 artículos publicó 28 en contra, 5 neutrales y 1 a favor, ¿No está eso extremadamente parcializado? ¿Nos apoyaría la rectora a fin de tener una página en cada edición del Semanario Universidad para hablar a favor del TLC? Radio U tiene sendos espacios para difundir el “No”, ¿nos apoyaría la rectora para tener espacios propios en las estaciones de radio de la Universidad en igualdad de condiciones para poder hablar del “Sí”? ¿Podría también tenerse esos espacios en Canal 15? ¿Qué cree doña Yamileth?

Solo como ejemplo, el Semanario Universidad en la primera quincena del mes de junio, de un total de 34 artículos publicó 28 en contra, 5 neutrales y 1 a favor, ¿No está eso extremadamente parcializado? ¿Nos apoyaría la rectora a fin de tener una página en cada edición del Semanario Universidad para hablar a favor del TLC? Radio U tiene sendos espacios para difundir el “No”, ¿nos apoyaría la rectora para tener espacios propios en las estaciones de radio de la Universidad en igualdad de condiciones para poder hablar del “Sí”? ¿Podría también tenerse esos espacios en Canal 15? ¿Qué cree doña Yamileth?

Doña Yamileth, no somos nosotros quienes atacamos la Universidad de Costa Rica, esa no es, ni será nunca nuestra intención. La atacan aquellos que quieren hacer de nuestra Alma Mater una institución, con un único criterio. Nosotros, simplemente defendemos el crisol de pluralidades que debe existir en todo centro que pretenda continuar denominándose universitario.

Alfonso Rojas Álvarez / Estudiante de Economía y Ciencias Políticas, UCR.

Daniel Calvo Sánchez / Estudiante de Derecho y Ciencias Políticas, UCR.

Coordinadores de Universitarios por el Sí.

La fiesta democrática que estamos a punto de vivir debe estar basada en argumentos.

El artículo Quioscos informativos de la UCR (Foro,
19/7/07) nos llama poderosamente la atención. Desconocemos si es sencillamente una posición inocente o de cinismo, cuando leemos lo siguiente: “la UCR propone un debate abierto, en el que se presenten los interesados, sin preguntarles si están a favor o en contra del TLC, y que participen, sin limitaciones ideológicas, en la producción de documentos académicos escritos sobre aspectos fundamentales o en foros de discusión que han sido objeto de publicaciones”.

Parece que intentan aparentar inocencia al invitar exponentes cuya posición es bastante evidente y, peor aún, recalcitrante respecto al tratado y al Gobierno. Es cuestión de encontrarse prácticamente todos los días, en alguno de los auditorios de la universidad, exponentes, algunos incluso radicales antisistema, que hacen constantes llamados a la subversión y al desconocimiento de las instituciones.

No hay equilibrio. Ahora resulta que en la selección de figuras para realizar “debates” (sí, entre comillas), no se les pregunta si están a favor o en contra del TLC, y la posición de los seleccionados resultan desconocidas a la hora de ser tomados en cuenta; entonces ¿de cual equilibrio nos están hablando? Según este tendencioso principio de quienes controlan nuestra Alma Máter, podríamos nosotros también decir cínicamente que desconocemos la posición que tienen respecto al tratado Otto Guevara o monseñor Ignacio Trejos.

Cabe agregar, que ‘Universitarios por el Sí’ se ofrece a ser partícipe de esta iniciativa de forma voluntaria, repartiendo material que nosotros sin ninguna hipocresía –como la de otros– sabemos que no es neutral, pero que sirva para que cada ciudadano se informe sobre las dos caras de la moneda. Esta fiesta democrática que estamos a punto de vivir debe estar basada en argumentos y no en quioscos universitarios escudados en una falaz neutralidad, “inocencia” y, sobre todo, inconsciencia de que el futuro de muchos de los estudiantes de hoy de la UCR dependerá en buena parte de ejercicio de un sufragio, responsable e informado.

Alfonso Rojas Álvarez / Estudiante de Economía y Ciencias Políticas, UCR.

Daniel Calvo Sánchez / Estudiante de Derecho y Ciencias Políticas, UCR.

Publicado en la Nación el 25/06/2007. Ver aquí

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Febrero 14th, 2016

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Agosto 24th, 2015

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Julio 6th, 2015

País se enrumba al limbo político

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